sábado, 29 de diciembre de 2007

La casa de Ariadna en el MARQ

Ayer visitamos la exposición temporal Pompeya bajo Pompeya, que acoge el MARQ, Museo Arqueológico de Alicante.
Se trata de un itinerario que va desde el lugar de la ciudad donde se encuentra la excavación hasta llegar a los restos de la casa de Ariadna, una casa del s. I a C de unos 1800 m, que como tantas otras, debido a la terrible erupción del Vesubio que sepultó la ciudad en el año 79 d. C. se ha conservado con todo lujo de detalles.

El MARQ es un museo interesantísimo desde el punto de vista didáctico, ya que se ha preocupado por mostrar los hallazgos arqueológicos junto con recreaciones virtuales de cómo hubo de ser la vida de los antiguos: el plano completo de la ciudad de Pompeya, las casas, las calles, cubicula, atrium porticado con capiteles polícromos, frescos de las paredes, ...


Casi no necesitas viajar hasta Pompeya, ni la actual ni la clásica para sumergirte por las calles de la ciudad, o sentir la belleza e intimidad de las habitaciones de la casa de Ariadna, pretexto y motivo principal de la exposición, llamada así por los diferentes frescos de una de las habitaciones de la domus que representan el mito de Ariadna y Teseo.
En la fotografía de Santi vemos un brocal de una cisterna situado en el atrium de la casa de Ariadna.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Saturnales y Sol invictus


Las fiestas Saturnales, celebradas desde el 17 al 23 de Diciembre (a. d. XVI Kalendas Ianuarias) en honor a Saturno, dios de la agricultura, son fiestas de referencia para la Navidad y los Carnavales.
A la figura del dios Saturno se le quitaba la cinta de lana que rodeaba el pedestal, dándole así libertad durante estos días.
Era principalmente la fiesta de los esclavos, y se daba licencia para jugar en las calles y plazas a juegos de azar. Señores y siervos intercambiaban los papeles. El siervo romano con el pileus (gorro cónico, símbolo de libertad) ocupaba el lugar del señor, quien debía obedecerle.

Se celebraba el fin del periodo más oscuro del año y el comienzo del nuevo periodo de luz, el solsticio de invierno, probablemente asociadas al fin de los trabajos del campo, así como al fin de las campañas bélicas, pues también celebraban la fiesta del triunfo.

A finales del siglo III, se fundió la religión del dios de origen oriental Mitra con el culto al sol y cristalizaron en la nueva religión del Sol Invictus. El emperador Aureliano la hizo oficial en el año 274, y cada 25 de diciembre se celebraba la festividad Dies Natalis Solis Invicti (el nacimiento del sol invencible). Mitra, cuyos orígenes son muy anteriores al cristianismo, nació en la noche más larga del año. Simbolizaba el nacimiento de la luz y la esperanza y la renovación de la naturaleza. El nacimiento de Cristo se situó en la misma fecha del calendario solar.